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Escuela del agua - Historia
Deseamos contarles, ahora, la historia de un río y de su relación con el territorio que atraviesa...
Es un historia narrada a partir de grandes eventos, como la revolución industrial y la primera guerra mundial. Una trama que, tras interrumpirse por mucho tiempo, desemboca en una nueva idea: La Escuela del Agua.
El río Fiume, en Sostegno de Pasiano. La Villa Saccomani del siglo XVIII. Los vestigios de un molino alimentado por la fuerza tranquila del agua. En este escenario, el aprovechamiento del agua se remonta a tiempos muy lejanos: los primeros testimonios se encuentran en un documento de 1190. El antiguo rito del agua de 1442 nos recuerda que desde tiempos inmemorables existía, en Pasiano, una "puerta de los molinos, con edificio de siega."
Aquí, a principios del s. XX y gracias a la tenacidad del ingeniero Saccomani, se hace realidad un nuevo proyecto: una central hidroeléctrica. La electricidad se convierte en sinónimo de progreso, un progreso que triunfa en todo el mundo.
El agua, que en el pasado servía para hacer el pan que alimentaba a los lugareños, se convierte en fuente de desarrollo y bienestar para toda la zona. Sin embargo, este sueño se desvanece muy pronto. La central hidroeléctrica de Pasiano se convierte en un objetivo estratégico y queda destruida durante la primera guerra mundial. En 1920 se intenta reconstruirla, pero el proyecto no llega a materializarse jamás. En los años cincuenta, se inicia una primera operación de recuperación.
También fracasa, esta vez debido a las terribles inundaciones de 1966: el agua se desborda por la presa abandonada y alcanza los tres metros con relación al nivel de los campos.
Tras la catástrofe, las ruinas abandonadas de la central de Pasiano serán, durante muchos años, no sólo el testimonio del fin de una relación armoniosa entre río, hombres y territorio sino también del inicio de un importante desequilibrio.
El programa de recuperación de la central de Pasiano, emprendido por CLABER a finales de los años noventa, es un ejemplo significativo de cómo una empresa puede dar un nuevo rumbo a las cosas restableciendo el equilibrio perdido desde una nueva perspectiva.
Además de respetar el aspecto original, la rehabilitación de la estructura también ha permitido recuperar las funciones de regulación del curso de agua.
Los márgenes del río se han limpiado y arreglado. Se han recuperado las compuertas, que se han equipado con las más modernas tecnologías, tanto las que estaban cerca de la fábrica como las del antiguo molino.
Se han creado escaleras de peces para no perjudicar el ciclo de vida de estos animales.
Una operación que ha implicado no sólo a Claber sino también a los vecinos y a las instituciones locales: para valorizar y defender conjuntamente un pequeño pero gran patrimonio histórico, tecnológico y natural. Y para construir juntos una nueva y positiva cultura del agua: un contribución importante para un tema de vital importancia.