Claber

Escuela del Agua - Actividades

El agua puede estudiarse desde muchos puntos de vista. Por ejemplo, desde un punto de vista científico, cultural o económico. Es un elemento fundamental para cualquier hábitat natural y, también, para cualquier proceso industrial.

El 70% de nuestro cuerpo es agua pero poca gente tiene en cuenta que el hombre no sólo bebe el agua sino que la necesita para producir los alimentos en la agricultura.

Y todavía se tiene menos en cuenta que para producir todo lo que nos rodea y usamos a diario - papel, plástico, madera, metales, etc. – se necesitan grandes cantidades de agua.

En los jardines privados, los grandes sistemas de riego, el funcionamiento de una fábrica, la administración de una empresa o de un territorio, el agua tiene que estudiarse, tutelarse y gestionarse con sentido de la responsabilidad ética. La Escuela del Agua es la expresión concreta de esta filosofía.

No es un simple laboratorio de investigación y desarrollo empresarial sino un centro multifuncional e interdisciplinario, dedicado a la formación, la investigación y la creación de una nueva cultura del agua.

Un lugar donde estudiar, trabajar y confrontarse en total simbiosis con el agua, inspirándose en el especial "genius loci" de Pasiano y de su río.

El aula multimedia es el "corazón" de la Escuela del Agua. Cuenta con las herramientas técnicas y didácticas más modernas y ha sido proyectada para impartir los cursos de formación de Claber y, también, para poder celebrar cualquier congreso dedicado al agua. Incluso mediante videoconferencias.

La sala conferenze

El pavimento de la planta subterránea nos recuerda el pasado de este edificio, pero también nos anuncia el futuro del riego doméstico y profesional. En efecto, en esta área se prueban los productos y los sistemas de Claber.

Se trata de pruebas que exigen mucho tiempo y requieren una recogida de datos esmerada, realizada con criterios científicos, con un objetivo importante: encontrar soluciones que aseguren la máxima fiabilidad de los productos y un óptimo uso del agua.

Pero la Escuela del Agua también es una estación de monitorización del curso de agua que fluye a su lado y del estado de salud de la fauna y de la flora.

Una función no complementaria, sino fundamental, destinada a reavivar la relación entre el río y el territorio con la ayuda de especialistas de varias disciplinas y con la colaboración de las instituciones locales.

En Claber estamos convencidos de que una empresa verdaderamente moderna y responsable debe tener la voluntad y la fuerza de intervenir positivamente en el medio ambiente y la sociedad, contribuyendo a determinar las ideas y las tendencias que marcarán el futuro..

Nuestra inversión y, sobre todo, nuestro empeño concreto en este sentido es la Escuela del agua. Un lugar abierto a todos: para crear, todos juntos, un mundo ecológicamente sostenible.