Riego según la naturaleza
Cuando llega la primavera hay que regar regularmente el jardín, teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas: si el cielo está nublado, es posible regar a cualquier hora del día pero si hace sol hay que regar por la mañana temprano o al atardecer.
De esta manera, se evita que el agua se evapore demasiado deprisa y no sea absorbida por el terreno ni asimilada por las plantas a través de las raíces.
Recuérdese de cortar el césped cada 8-10 días y de regarlo cada 2-3 días, sobre todo si no llueve lo suficiente para mantener la humedad del suelo.

Para saber en tiempo real las previsiones meteorológicas, que a menudo cambian rápidamente; de esta manera, podrá regular la cantidad de agua del riego y la frecuencia.
Otra herramienta importante para ahorrar agua es el sensor de lluvia Rain Sensor: es un sistema muy simple que, conectado al programador electrónico, interrumpe automáticamente el riego en caso de lluvias imprevistas y reactiva el programa configurado cuando vuelve el buen tiempo.