Claber
Consejos ecológicos de Claber
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Evite las horas de mayor calor
Sobre todo, en verano, riegue preferiblemente durante la madrugada o tras ponerse el sol para reducir la pérdida de agua debida a la evaporación. -
Corte el césped a menudo
Además de ser más bonito, si el césped está corto necesita menos agua: en efecto, si el césped está demasiado largo, retiene las gotas de lluvia natural o artificial y el agua no llega a las raíces. -
Pruebe el suelo
La cantidad de agua necesaria depende del tipo de suelo (arenoso o arcilloso). Por lo tanto, es aconsejable controlar que el suelo, una vez regado, esté humedecido lo suficiente, sin agua encharcada. Los programadores Claber pueden ayudarle a determinar un programa de riego ideal para su tipo de suelo. -
Aproveche la lluvia
El agua de lluvia es un don de la naturaleza: aprenda a no derrocharla. Claber ha estudiado el sensor de lluvia Rain Sensor, que interrumpe el programa de riego en caso de precipitaciones naturales suficientes para garantizar un óptimo riego y lo restablece cuando el tiempo vuelve a ser bueno y soleado. -
Riegue sólo si es necesario
Emplear agua para regar un patio o la acera comporta un importante derroche de agua y ningún beneficio para las plantas. Los aspersores Claber, fijos o regulables, permiten determinar con exactitud el área por regar con lo cual el riego es absolutamente uniforme.
Con su investigación y sus soluciones, Claber contribuye a que el riego sea cada vez más eficaz y, por consiguiente, contribuye a salvaguardar un elemento indispensable para la vida del planeta: el agua, un bien cada vez más precioso, que es necesario conocer, respetar y utilizar bien, incluso, y sobre todo, en la vida cotidiana.
Confíe en la experiencia Claber